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#Novedades de la industria
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La importancia de la medición del punto de rocío en las unidades de separación de aire (ASU)
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Cómo la medición de la humedad garantiza la eficacia, la seguridad y la pureza del producto
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Las unidades de separación de aire (ASU) son vitales para las industrias que dependen de gases de gran pureza como el oxígeno, el nitrógeno y el argón. La medición precisa del punto de rocío desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la eficacia, seguridad y fiabilidad de estos sistemas. Incluso las trazas de humedad pueden congelar, corroer los componentes o contaminar el producto final, por lo que la supervisión continua es esencial tanto para la integridad del equipo como para la pureza del gas.
Las ASU funcionan separando el aire atmosférico en sus componentes principales mediante destilación criogénica o métodos no criogénicos como la adsorción por cambio de presión (PSA) o la separación por membranas. En el proceso criogénico, el aire se comprime primero a unos 5-10 barg antes de someterse a un proceso de purificación para eliminar el agua, el CO₂ y otras impurezas que podrían congelarse en secciones de baja temperatura. A continuación, el aire limpio y comprimido se enfría a temperaturas criogénicas en una serie de intercambiadores de calor y ciclos de refrigeración hasta que se licua. Dentro de columnas de destilación, el aire líquido se separa en nitrógeno, oxígeno y argón, cada uno extraído en puntos de ebullición específicos (nitrógeno -196 °C, oxígeno -183 °C, argón -186 °C). A continuación, los gases se recogen, almacenan y distribuyen en tanques presurizados o criogénicos para aplicaciones de siderurgia, sanidad, electrónica y procesos químicos.
Sin embargo, la humedad supone una importante amenaza operativa. Incluso pequeñas cantidades de vapor de agua pueden provocar obstrucciones por congelación, acelerar la corrosión interna, reducir la pureza del producto y aumentar los riesgos de seguridad al generar una acumulación de presión cuando se forma hielo. La supervisión del punto de rocío, la temperatura a la que se condensa la humedad, ayuda a los operadores a evitar la formación de hielo, mantener la calidad del producto, planificar un mantenimiento proactivo y cumplir las normas de pureza del gas. Para lograrlo, deben instalarse sensores de punto de rocío de alta precisión en puntos clave como las fases de postcompresión y postsecado, con el apoyo de sistemas de calibración rutinaria y alarma automatizada que detecten el aumento de los niveles de humedad antes de que afecte al rendimiento.
El cumplimiento de las principales normas internacionales garantiza una calidad constante y un funcionamiento seguro. Entre ellas se incluyen ISO 8573-1 (calidad del aire comprimido y límites de humedad), ASTM D5464 (medición de humedad en gases) e IEC 61207-1 (evaluación del rendimiento de los analizadores de procesos). En conjunto, constituyen la base para un funcionamiento fiable, eficiente y conforme a las normas de la ASU.
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