#Tendencias de productos
La medicina preventiva en las obras de hospitales
La certeza de estar dentro de los márgenes de seguridad ambiental
Realizar obras de reforma o construcción en un hospital en funcionamiento es una tarea de una complejidad y un riesgo extremos.
Más allá de las molestias por el ruido o la reorganización de espacios, la principal amenaza reside en el polvo generado. Este polvo no es una simple suciedad; es un potente vector de transmisión de patógenos, especialmente de esporas de hongos como el Aspergillus, un microorganismo omnipresente en el ambiente exterior que puede ser letal para pacientes con un sistema inmunitario debilitado, como los oncológicos, los trasplantados o los ingresados en la UCI.
Cuando se llevan a cabo trabajos de demolición, excavación o cualquier actividad que remueva materiales de construcción, se liberan al aire millones de partículas y esporas que habían permanecido latentes. Si estas partículas no se contienen de forma eficaz, pueden dispersarse rápidamente por todo el hospital a través de las corrientes de aire o los sistemas de climatización, alcanzando las zonas más sensibles y provocando brotes de aspergilosis invasiva y otras infecciones fúngicas con tasas de mortalidad muy elevadas. La prevención, en este contexto, es una cuestión de vida o muerte.
Para mitigar este riesgo, los servicios de Medicina Preventiva hospitalaria deben implementar un protocolo de actuación riguroso antes, durante y después de las obras.
Esto incluye la instalación de barreras físicas estancas para aislar completamente la zona de trabajo, la creación de presiones de aire negativas para evitar que el polvo se escape y, fundamentalmente, un programa de monitorización de la calidad del aire.
El uso de monitores de partículas en tiempo real en las áreas adyacentes a la obra permite verificar la efectividad de las medidas de contención. Si los niveles de partículas superan los umbrales de seguridad, se activan las alarmas de forma inmediata, permitiendo tomar acciones correctoras antes de que se ponga en riesgo la salud de los pacientes más frágiles.