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Economía circular, Reciclaje de residuos
Economía circular, Reciclaje de residuos
Economía circular, Reciclaje de residuos
Las estadísticas de residuos en 2025 alertan: es preciso actuar cuanto antes
No hay más que ver las estadísticas de residuos de todo tipo y las estadísticas de reciclaje para saber que la humanidad debe afrontar una crisis en aumento, con serias repercusiones medioambientales, económicas y sociales. La producción de desechos sigue creciendo de manera constante, sobre todo en las zonas urbanas, lo vemos en nuestras calles. Lo peor es que una gran proporción de estos residuos no se gestiona de forma adecuada, lo que contamina el suelo, el agua, el aire…
Es crucial tomar medidas urgentes para disminuir nuestros residuos. Y es imperativo optimizar su gestión. Ya es incuestionable: avancemos desde una economía lineal a una economía circular.
Residuos totales generados en el mundo
Cada año, según el Grupo Banco Mundial, la sociedad desecha a escala mundial 2.010 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos, y el 33 % de esa cifra no se gestiona de forma segura para el medio ambiente. Cada persona tira anualmente un promedio de 0,74 kilogramos, si bien varía entre 0,11 y 4,54 kilogramos.
Existe una correlación entre la generación de residuos y el nivel de ingresos. Los países de altos ingresos —el 16% de la población total— producen alrededor del 34%, esto es, 683 millones de toneladas de los residuos mundiales.
Previsión de crecimiento de los residuos
El Grupo Banco Mundial prevé un aumento de esos residuos mundiales hasta alcanzar los 3.400 millones de toneladas para 2050, más del doble del crecimiento de la población mundial. Y mientras se estima que la generación diaria de residuos per cápita en los países de altos ingresos aumente un 19% para 2050, se anticipa que la cantidad total de desechos generados en los países de bajos ingresos se triplicará.
Las regiones con mayor crecimiento de desechos son África subsahariana, Asia meridional, Oriente Medio y el norte de África, donde se espera que, para 2050, la generación total de desechos se triplique, duplique y duplique, respectivamente.
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Pie de gráfico 1: El Banco Mundial estima que la cantidad total de residuos generados en los países de bajos ingresos aumente más de tres veces para 2050. En su informme ‘What a Waste 2.0: A Global Snapshot of Solid Waste Management to 2050’ (‘¡Qué desperdicio 2.0!: Una visión global de la gestión de residuos sólidos hasta 2050’) prevé que en las próximas tres décadas, y gracias al crecimiento económico, los niveles de residuos se tripliquen y dupliquen, respectivamente, en África subsahariana y Asia del Sur. En estas regiones, más de la mitad de los residuos se vierten actualmente a cielo abierto, y la trayectoria de su crecimiento tendrá importantes repercusiones para el medio ambiente, la salud y la prosperidad, por lo que se requieren medidas urgentes. En regiones con países de altos ingresos, como América del Norte, Europa y Asia Central, se prevé un aumento más gradual de los niveles de residuos. Fuente: Banco Mundial (https://datatopics.worldbank.org/what-a-waste/)
En estas áreas, más de la mitad de los desechos se están vertiendo actualmente a cielo abierto, lo que tendrá repercusiones negativas para el medio ambiente, la salud y la prosperidad. Se necesitan medidas urgentes para encararlo.
Estadísticas según el tipo de residuo
Si no se elimina o recicla correctamente, cualquier desecho, sobre todo si es peligroso, puede causar problemas de contaminación, riesgos para la salud y, desgraciadamente, agotamiento de los recursos naturales. Nadie quedará imperturbable con estos datos:
Contaminación del plástico
Solo en 2024, la humanidad generó aproximadamente 400 millones de toneladas de residuos plásticos, según datos de la OECD, que prevé superar los 408 millones en 2025. El porcentaje de residuos plásticos en el mundo sorprende: se estima que representan un 10% del total de residuos, según un informe de la OCDE. Las estadísticas sobre la contaminación por plásticos también asustan, dado que los desechos plásticos pueden alterar los hábitats y los procesos naturales, reduciendo la capacidad de los ecosistemas para adaptarse al cambio climático, lo que afecta directamente a los medios de vida y al bienestar de millones de personas.
Desperdicio de alimentos
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que aproximadamente un tercio de los alimentos producidos a escala mundial para el consumo humano se pierde o se desperdicia cada año, lo que equivale a unos 1.300 millones de toneladas. Según las estadísticas sobre el desperdicio de alimentos, esa cifra representa alrededor del 17% de la producción total de viandas.
Las estadísticas sobre el desperdicio de alimentos en América son reveladoras. Recycle Track Systems estima que se pierden o desperdician alrededor de 220 millones de toneladas de alimentos cada año en América Latina y el Caribe, lo que equivale a 330 kg por persona. Por otra parte, las estadísticas sobre el desperdicio de alimentos en Estados Unidos muestran que se desperdician unos 60 millones de toneladas de alimentos al año, con más del 80% de los estadounidenses desechando alimentos en buen estado debido a confusiones con las etiquetas de fecha.
El derroche de alimentos tiene un impacto negativo significativo en el medio ambiente y el clima, pues desde la producción agrícola hasta el consumo produce gases de efecto invernadero, incluyendo las emisiones derivadas del tratamiento de desechos, como ocurre en los vertederos. Según el World Wildlife Fund (WWF o Fondo Mundial para la Naturaleza), el desperdicio de alimentos contribuye con el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Además, consume el 25% de todos los recursos de agua dulce.
Basura electrónica
Las estadísticas sobre residuos electrónicos (RAEE) son abrumadoras. La generación mundial de RAEE aumenta cinco veces más deprisa que su reciclaje documentado, según revela el cuarto Monitor Mundial de Residuos Electrónicos (GEM) de la ONU. Sólo en 2022 se produjeron un total de 62 millones de toneladas de residuos electrónicos, lo que supone un 82% más que en 2010. Según el documento, esta cifra va camino de aumentar un 32% en 2030 si no se toman medidas. Tan sólo a escala europea, está previsto que este 2025 se deseche más de 10 millones de toneladas de basura electrónica, con un aumento del 20% en la generación per cápita, pasando de 5,6 kg a 6,7 kg por habitante al año.
Residuos textiles y de tejidos
Las estadísticas sobre residuos textiles o telas son impactantes. Sólo el 0,3% de los materiales usados por la industria textil proviene del reciclaje. A escala mundial, esta industria consume 3.250 millones de toneladas de recursos cada año para producir artículos cada vez más efímeros, según un informe de Circle Economy y la H&M Foundation. Responsable de hasta el 8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, la industria de la moda consume enormes cantidades de agua, 215 billones de litros anuales, equivalentes a 86 millones de piscinas olímpicas, y utiliza miles de productos químicos, muchos de ellos nocivos para la salud humana y los ecosistemas.
Estadísticas de reciclaje y compostaje
Según el informe Perspectiva mundial de la gestión de residuos 2024 (GWMO 2024) del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se prevé que la generación de residuos sólidos urbanos aumente de 2.300 a 3.800 millones de toneladas de 2023 a 2050. Este año, si no se toman medidas urgentes a escala mundial en materia de gestión de residuos, los costes ocultos de la contaminación, la insalubridad y el cambio climático derivados de las malas prácticas de eliminación de residuos se podrían casi duplicar. Un dato: sólo el 9% del plástico se recicla con éxito, según el informe Global Plastics Outlook de la OCDE.
En la UE, el porcentaje de residuos municipales reciclados aumentó del 19% en 1995 al 48% en 2022, mientras que en el mismo período el porcentaje de residuos depositados en vertederos disminuyó del 61% al 23%. Son datos de la Comisión Europea, organismo que destaca que Alemania, Eslovenia, Austria, Países Bajos y Suecia son los países miembros que más residuos sólidos urbanos (RSU) reciclan.
En referencia a los desperdicios alimentarios, el compostaje es una forma sostenible de reducirlos y obtener abono natural para plantas y huertos. Según las estadísticas de basura de Eurostat, en 2023 se generaron en la Unión Europea 511 kg de residuos municipales per cápita, de los que sólo el 17,5% se compostaron.
Pie de gráfico 2: Incremento de residuos municipales entre 2013 y 2023 en la UE, cifras por país expresadas en kilogramos per cápita (kg per cápita). Fuente: Eurostat.
Según el informe Bio-waste in Europe, de la Agencia Europea del Medioambiente, sólo en la UE se producen cada año cerca de 12 millones de toneladas de compost a partir de residuos municipales, principalmente en Austria, Bélgica, Alemania, Italia y los Países Bajos. En otros países, se produce sobre todo a partir de residuos agrícolas y de la industria alimentaria.
Tendencias e innovaciones en la gestión de residuos
La digitalización está transformando la manera en que las ciudades y las empresas gestionan sus residuos. Así, las plataformas digitales y las aplicaciones móviles (apps) permiten a los ciudadanos involucrarse activamente, acometiendo una correcta separación en origen y mediante la notificación de problemas en la recolección. Los sistemas inteligentes de gestión de residuos, dotados de sensores IoT (Internet de las cosas), ofrecen datos en tiempo real sobre la capacidad de los contenedores y el estado de los residuos, lo que mejora la eficiencia operativa y reduce los costos.
Por ejemplo, el compostaje jugará un papel esencial en el desarrollo de biorrefinerías de última generación. Estas instalaciones utilizan residuos, subproductos y flujos secundarios para obtener una nueva generación de bioproductos que sustituyan a sus gemelos producidos por procesos químicos.
La combinación de inteligencia artificial, reciclaje químico y las tecnologías WtE —capaces de convertir los desechos no reciclables en formas utilizables de energía, incluidos el calor, los combustibles y la electricidad— prometen revolucionar la gestión de residuos, provocando un impacto positivo tanto en el medio ambiente como en la economía global. Tecnologías emergentes para optimizar la gestión de residuos, como las que comercializamos en PICVISA, están preparando el camino hacia un futuro más sostenible.