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#Novedades de la industria
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La importancia de medir el punto de rocío
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Graneleros de GNL y GLP
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¿Qué es el GNL y el GLP?
El gas natural licuado (GNL) y el gas licuado de petróleo (GLP) se transportan por todo el mundo a granel como líquidos criogénicos o a presión. La licuefacción hace que el transporte a larga distancia sea práctico y económico, ya que el líquido ocupa unas 600 veces menos volumen que su forma gaseosa. El GNL es gas natural enfriado a aproximadamente -162 °C a una presión cercana a la atmosférica, lo que requiere su almacenamiento en tanques criogénicos a bordo de buques especializados o remolques aislados por carretera. Durante el transporte, los operadores deben mantener un estricto control de la temperatura y gestionar el gas de evaporación para garantizar la seguridad y la eficiencia.
El GLP, compuesto por propano y butano, se transporta a presión moderada o refrigerado, según el tipo de buque. Las opciones de almacenamiento incluyen tanques presurizados, recipientes semirrefrigerados o transportadores totalmente refrigerados. Dado que el propano hierve a -42 °C y el butano a -0,6 °C, estos gases requieren una gestión precisa de la temperatura para evitar la condensación, la congelación y los posibles riesgos para la seguridad durante su manipulación y transporte.
Preparación de los tanques de carga y por qué es importante la sequedad
Antes de cargar GNL o GLP, los operadores siguen un proceso de preparación cuidadosamente secuenciado para eliminar la humedad y establecer unas condiciones de carga seguras. El procedimiento comienza con el secado, que elimina el agua residual para evitar la formación de hielo durante el enfriamiento. A continuación se procede a la inertización, en la que el oxígeno se desplaza con gas inerte, normalmente nitrógeno, para crear un entorno estable y no explosivo en el interior de los tanques de carga. A continuación, la etapa de gaseado sustituye el gas inerte por vapor de carga, acondicionando los tanques para la carga de gas licuado. Por último, durante el enfriamiento, la temperatura de los tanques se reduce gradualmente hasta alcanzar la temperatura de transporte de la carga, lo que garantiza una transferencia suave y estable.
Cada etapa de este proceso depende de un control preciso de la humedad y de una medición exacta del punto de rocío. Incluso niveles ínfimos de agua pueden congelarse a temperaturas criogénicas, provocando bloqueos, daños en los equipos o riesgos para la seguridad. Por lo tanto, la supervisión continua y el mantenimiento de niveles bajos de humedad son fundamentales para proteger los activos, preservar la integridad del producto y garantizar la seguridad del personal durante todas las operaciones de carga.
Si desea más información sobre cómo medir la humedad en trazas en su aplicación de GNL/GLP, póngase en contacto con nosotros.