Ver traducción automática
Esta es una traducción automática. Para ver el texto original en inglés haga clic aquí
#Novedades de la industria
{{{sourceTextContent.title}}}
¿Cuáles son las principales diferencias entre el montaje SMT y el montaje pasante en la selección de materiales?
{{{sourceTextContent.subTitle}}}
Un análisis exhaustivo de las diferencias entre las tecnologías SMT y de taladro pasante en cuanto a soldaduras, sustratos, fundentes y diseño de componentes
{{{sourceTextContent.description}}}
Al comparar la tecnología SMT (montaje superficial) con la THT (montaje pasante), las variaciones en la selección de materiales aparecen principalmente en los tipos de soldadura utilizados, las propiedades del sustrato, el rendimiento del fundente y el diseño de los componentes electrónicos.
1. Materiales de soldadura
La tecnología SMT suele basarse en la pasta de soldadura, que es una mezcla de partículas metálicas y fundente en forma semilíquida adecuada para la impresión de plantillas. Las aleaciones que se suelen utilizar incluyen composiciones tradicionales de Sn-Pb, como Sn63/Pb37, u opciones sin plomo, como SAC305. Estas pastas suelen fundirse a temperaturas más bajas, en torno al punto eutéctico de 183 °C, lo que favorece una soldadura por reflujo rápida y eficaz.
La THT, por su parte, puede utilizar hilo de soldadura, preformas o pastas de soldadura con mayor contenido metálico. Las aleaciones de soldadura utilizadas en la fabricación de taladros pasantes suelen tener que soportar temperaturas más elevadas, normalmente superiores a 230 ºC. Materiales como el Sn-Bi o el Sn-Ag-Cu-Bi se seleccionan por su mayor resistencia mecánica. La soldadura por ola y la soldadura selectiva son procesos habituales, que requieren fundentes con características específicas de flujo y humectación para conseguir uniones consistentes.
2. Materiales de sustrato
Los conjuntos SMT suelen diseñarse sobre laminados de vidrio epoxi FR-4 optimizados para circuitos de alta densidad y microvías. Para soportar la soldadura por reflujo estándar, estos laminados suelen tener una Tg de al menos 170°C.
Las aplicaciones THT suelen requerir sustratos con mayor capacidad térmica. Para gestionar la expansión térmica y la tensión mecánica se utilizan FR-4 de alta Tg, materiales cerámicos como la alúmina (Al₂O₃) o placas con superficies metalizadas (como acabados de níquel-oro). Las placas con orificios pasantes también requieren orificios perforados mecánicamente, que suelen oscilar entre 0,5 mm y 1,5 mm, y que se chapan para garantizar la continuidad eléctrica.
3. Tipos de fundente y requisitos del proceso
En los procesos SMT, se utilizan fundentes solubles en agua o no limpiables para minimizar los residuos y facilitar la impresión precisa de esténciles. Los perfiles de reflujo a temperatura controlada son fundamentales para evitar defectos de soldadura como puentes o tombstoning.
El ensamblaje THT suele implicar procesos que exponen los componentes y las placas a la soldadura por ola. Por este motivo, se seleccionan fundentes con mayores niveles de actividad para resistir la oxidación durante el flujo de soldadura a alta temperatura. Suelen ser necesarias fases de fabricación adicionales, como la activación del fundente y la soldadura por ola.
4. Embalaje de componentes y diseño mecánico
Los componentes SMT no suelen llevar cables o éstos son muy cortos. Los encapsulados, como los QFP y los BGA, se diseñan con una separación de paso muy fina, a veces de tan sólo 0,4 mm, y deben soportar temperaturas de reflujo de hasta 260°C. Materiales como el LCP y el EMC son habituales por su estabilidad dimensional.
En cambio, los componentes THT utilizan patillas largas que atraviesan la placa de circuito impreso y se sueldan por el lado opuesto. Estos encapsulados, como los conectores DIP o los componentes de alimentación de gran tamaño, deben tolerar cargas térmicas aún más elevadas (a menudo superiores a 300 °C) y requieren un espacio entre pastillas suficiente para soportar la flexión de los conductores y las tensiones mecánicas.
5. Otras diferencias importantes
El SMT suele aplicarse en placas de circuito impreso más finas, normalmente de entre 1,6 mm y 2,0 mm, porque no depende en gran medida del soporte mecánico de la placa de circuito impreso. Las placas THT suelen ser más gruesas, de 2,4 mm o más, para mejorar la rigidez estructural y soportar componentes de gran tamaño.
Los acabados superficiales también difieren. SMT suele utilizar ENIG (Electroless Nickel Immersion Gold) para mejorar la soldabilidad y la planaridad. La fabricación THT, sin embargo, depende en gran medida del chapado de los orificios pasantes para garantizar la conducción eléctrica y una fuerte unión mecánica.
En cuanto a los requisitos normativos, los diseños SMT suelen ajustarse a las restricciones RoHS y REACH, especialmente para la fabricación sin plomo. Los procesos THT pueden seguir utilizando soldaduras Sn-Pb en determinadas aplicaciones heredadas o sensibles a los costes.
Aplicaciones típicas
SMT se aplica ampliamente en smartphones, wearables, sensores compactos y módulos de alta frecuencia en los que el tamaño y la densidad son fundamentales. THT sigue siendo la opción preferida para conectores de alimentación, relés, disyuntores, sistemas de encendido y otros componentes que deben soportar un estrés mecánico o térmico significativo.
En muchos productos modernos se adopta el ensamblaje híbrido: SMT se encarga de los circuitos miniaturizados o de RF, mientras que THT proporciona durabilidad a los componentes que requieren un anclaje mecánico más fuerte.
Conclusión
La decisión entre SMT y THT depende en última instancia de las prioridades de diseño:
SMT es ideal para la miniaturización, la alta densidad de componentes y la producción en masa rentable.
THT destaca en entornos que requieren una resistencia mecánica superior, alta tolerancia térmica y fiabilidad a largo plazo.
Muchos sectores de misión crítica, como la electrónica aeroespacial y de automoción, integran ambas tecnologías para lograr un rendimiento equilibrado.