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#Tendencias de productos
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Selección de transductores de profundidad subacuáticos: 40 kHz frente a 200 kHz frente a 400 kHz frente a 1 MHz
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Selección de transductores de profundidad subacuáticos: 40 kHz frente a 200 kHz frente a 400 kHz frente a 1 MHz
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La frecuencia es una cuestión de equilibrio en el sistema, no una indicación de profundidad
Un transductor de profundidad submarino envía energía acústica hacia el fondo y recibe los ecos devueltos. La frecuencia influye en la longitud de onda, la atenuación, el patrón del haz, el tamaño del transductor, el diseño del pulso y la forma en que se perciben los distintos materiales del fondo, pero por sí sola no garantiza una profundidad máxima. El resultado también depende de la energía de transmisión, la duración del pulso, el ruido del receptor, el ancho de banda, la apertura, la instalación, el movimiento de la embarcación, las propiedades del agua, la pendiente y la reflectividad del fondo, las burbujas y el procesamiento de la señal.
Por lo tanto, un producto de 40 kHz, 200 kHz, 400 kHz, 500 kHz o 1 MHz debe seleccionarse en función de los requisitos completos del sondeo. Una frecuencia baja puede permitir una trayectoria más larga o más penetrante en condiciones adecuadas, mientras que una frecuencia alta puede ofrecer una longitud de onda más corta y un mayor nivel de detalle temporal o espacial. Ninguna de estas afirmaciones sustituye a un balance de enlace ni a una validación sobre el terreno.
Traducir la tarea de prospección en requisitos acústicos
Profundidad mínima y máxima del agua, incluyendo el calado y el desplazamiento del transductor.
Resolución vertical requerida, frecuencia de actualización y fiabilidad durante el movimiento.
Agua dulce, salobre o de mar; rango previsto de temperatura, salinidad y presión.
Tipo de fondo: roca dura, arena, limo, vegetación, sedimento blando o material estratificado.
Velocidad de la embarcación, cabeceo, cabeceo longitudinal, balanceo, burbujas, estela, turbulencias y ubicación del montaje.
Apertura disponible, requisitos del haz, interfaz con el casco o el mástil, recorrido del cable, conector y sellado.
Tensión y forma de onda del transmisor, ancho de banda y ruido del receptor, ganancia variable en el tiempo y procesamiento.
Si se requiere una única interfaz con el fondo o si existen diferencias entre dos respuestas de frecuencia.