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#Novedades de la industria
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Galling: Definición, causas, tipos y métodos de prevención
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Galling
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1. ¿Qué es el fastidio?
El gripado es una forma grave de desgaste adhesivo que se produce cuando dos superficies metálicas se deslizan o rozan entre sí bajo carga, provocando la transferencia de material de una superficie a la otra. Los picos microscópicos (asperezas) de las superficies se sueldan entre sí debido al calor y la presión de la fricción; a medida que el movimiento continúa, estas soldaduras se desgarran, arrancando trozos de metal y dejando tras de sí marcas ásperas y rayadas y bultos. A diferencia del desgaste gradual, el gripado suele comenzar repentinamente y puede provocar rápidamente el agarrotamiento o el fallo de los componentes.
2. Cómo se produce el gripado (mecanismo)
El mecanismo comienza cuando dos superficies se presionan y deslizan. Las asperezas generan una tensión concentrada y calor por fricción, lo que rompe las capas protectoras de óxido y permite el contacto desnudo de metal con metal. En los puntos de contacto se forman micro-soldaduras que se desgarran durante el movimiento, provocando la transferencia de material entre las superficies. El material transferido se acumula, aumentando la fricción y el calor, lo que acelera el bucle. Esto hace que el gripado se refuerce a sí mismo y pueda causar daños rápidos en caso de contacto deslizante sostenido.
3. Tipos y categorías de gripado
El artículo clasifica el gripado en varios tipos de desgaste que pueden acompañarlo o conducir a él:
Desgaste abrasivo: Cuando una superficie más dura o partículas atrapadas arañan otra más blanda.
Agarrotamiento: El sello distintivo del gripado: la adherencia de las soldaduras y su separación provocan el bloqueo de las superficies.
Desgaste por fatiga: Las cargas cíclicas provocan microfisuras y, a la larga, desconchamientos.
Desgaste por rozamiento: El movimiento oscilatorio de pequeña amplitud provoca el deterioro de la superficie y la formación de óxido/desechos.
Desgaste por corrosión: La descomposición química (oxidación, humedad, descomposición del lubricante) debilita las capas superficiales, lo que aumenta la probabilidad de adherencia.
4. Materiales y condiciones propensos al gripado
Los materiales más vulnerables son los dúctiles, blandos y con fuertes enlaces atómicos. Algunos ejemplos son los aceros inoxidables austeníticos (por ejemplo, 304, 316), las aleaciones de aluminio, el titanio y las aleaciones de níquel. El uso de dos metales similares en contacto (por ejemplo, inoxidable contra inoxidable) aumenta el riesgo. Entre las condiciones que favorecen el gripado se incluyen las cargas elevadas, el movimiento de deslizamiento, la lubricación inadecuada, las superficies contaminadas, las temperaturas elevadas y las capas superficiales oxidadas o dañadas.
5. Medidas preventivas y buenas prácticas
Aunque el gripado rara vez puede eliminarse por completo, puede controlarse eficazmente. Las estrategias clave incluyen el uso de aleaciones diferentes o materiales más duros para una superficie de contacto, la aplicación de una lubricación adecuada y la garantía de que permanece intacta, la aplicación de tratamientos superficiales o recubrimientos adecuados (por ejemplo, revestimiento duro, nitruración), el mantenimiento de superficies limpias y bien acabadas, el control de la carga de montaje y la velocidad de movimiento, y las opciones de diseño como la reducción de la presión de contacto o la distancia de deslizamiento. Estas medidas combinadas ayudan a reducir la fricción, evitan la aparición de microsoldaduras y prolongan la vida útil de los componentes deslizantes.