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#Novedades de la industria
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La leyenda de «Iron Bone» (50:26)
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Cómo las articulaciones planetarias de KOFON sentaron las bases físicas de un campeón de media maratón
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19 de abril de 2026, Beijing E-Town. Cuando el robot «Flash» de Honor cruzó la línea de meta de la media maratón con un tiempo neto de 50 minutos y 26 segundos, batiendo el récord mundial humano, no fue solo una victoria para los algoritmos de IA. Fue la prueba de resistencia definitiva para la transmisión mecánica de precisión. En el interior de ese exoesqueleto rojo, las articulaciones de «rodilla» y «cadera» que soportaron su sprint de alta intensidad de 21,0975 km eran módulos de accionamiento fabricados por KOFON, basados en tecnología de reducción planetaria de precisión de grado aeroespacial. Este triunfo no se limitó a la velocidad, sino que supuso un avance trascendental en las leyes físicas a nivel de materiales y estructura.
I. El maratón: una prueba «infernales» para las articulaciones
Un robot humanoide que corre una maratón plantea retos que superan con creces los escenarios industriales. No se trata de un movimiento uniforme en una cadena de montaje, sino de condiciones de funcionamiento extremas que abarcan arranques explosivos, carreras cuesta arriba y cuesta abajo con cargas variables, y paradas y giros repentinos. Para las articulaciones de soporte situadas por debajo de la cintura, esto significa: Cargas de impacto extremas: cada paso exige que las articulaciones soporten impactos varias veces superiores al peso corporal; acumulación continua de calor: decenas de miles de salidas de alto par generan un calor enorme en un espacio reducido; fiabilidad absoluta: el recorrido de 21 km no admite ni un solo paso en falso ni deslizamiento de los engranajes.
Las articulaciones tradicionales de uso general no son adecuadas. La solución de KOFON consistió en adaptar la tecnología de reducción planetaria utilizada en aplicaciones aeroespaciales de alta fiabilidad, «refuerzada al máximo» para su trasplante a las extremidades inferiores de los robots humanoides.
II. Superar los límites físicos: «diseño para uso intensivo», desde los materiales hasta la estructura
Para soportar cargas propias de una maratón, KOFON implementó un refuerzo extremo de triple capa a nivel físico de los módulos articulares:
Nivel de los materiales: la filosofía de «duro por fuera, resistente por dentro» con 20CrMnTi
Las articulaciones de las extremidades inferiores (cadera, rodilla) requieren resistencia tanto al desgaste como a los impactos. KOFON insiste en utilizar acero aleado de cementación 20CrMnTi como material principal para los engranajes solares y planetarios. Mediante un tratamiento térmico preciso, la dureza superficial de los engranajes supera los HRC 60, lo que garantiza que el perfil de los dientes permanezca intacto tras decenas de miles de ciclos de fricción. Al mismo tiempo, el núcleo del engranaje mantiene una alta tenacidad, diseñada específicamente para absorber la energía de impacto en el momento del contacto del pie con el suelo, lo que evita el riesgo de rotura de los dientes derivado de ser «duro pero frágil». Esta es la base microscópica que permite el funcionamiento estable de «Lightning» sobre superficies de carretera complejas.
Nivel estructural: la ventaja de la «densidad de par» de la reducción planetaria
Proporcionar un par enorme dentro del espacio limitado de una articulación es clave para la potencia explosiva de un robot. KOFON emplea un diseño de tren de engranajes planetarios con una elevada relación de reducción. En comparación con otros métodos de transmisión, la estructura planetaria ofrece una mayor densidad de par y rigidez. Esto permite a «Lightning» generar instantáneamente un par de hasta varios cientos de newton-metros durante las salidas y las subidas, con un juego casi nulo, lo que garantiza una transmisión de potencia inmediata y precisa.
Nivel de gestión térmica: el sistema de refrigeración líquida desarrollado conjuntamente
Cincuenta minutos de potencia máxima generan un calor interno devastador. Para ello, KOFON y Honor desarrollaron conjuntamente un sistema de refrigeración líquida integrado y de alta eficiencia. Este sistema incorpora canales de refrigeración directamente en el interior de la carcasa de la articulación, creando un efecto de disipación de calor envolvente que elimina rápidamente el enorme calor generado por el motor y la fricción de los engranajes. Fue este sistema el que garantizó que las articulaciones de «Lightning» mantuvieran una temperatura de funcionamiento estable durante toda la carrera, sin degradación del par de salida, lo que le permitió conservar una potencia explosiva similar a la de un sprint incluso en las últimas etapas.
III. El «campeón invisible» detrás del campeón: garantía de precisión en la transmisión a nivel de sistema
El campeonato de «Flash» es una victoria para HONOR en materia de algoritmos y control, y, en igual medida, una victoria para KOFON en lo que respecta a la arquitectura mecánica fundamental.
La confianza de cero fallos: gracias a las características de reparto de carga de la estructura planetaria (engranaje multidiente) y a la resistencia a la fatiga del material 20CrMnTi, las articulaciones de KOFON no registraron ningún fallo a lo largo de decenas de miles de ciclos. En la segunda mitad de la maratón, cuando muchos robots mostraban una marcha inestable debido al desgaste de las articulaciones, «Flash» mantuvo la precisión mecánica que tenía al inicio.
El valor de la rigidez: una elevada rigidez torsional implica que el pie del robot no «resbala» al aterrizar debido a la deformación de las articulaciones, lo que constituye un requisito físico imprescindible para mantener el equilibrio durante la carrera a alta velocidad.
50:26: esta cifra no solo es un hito para el «Flash» de Honor, sino también para la tecnología de transmisión planetaria en aplicaciones de robots humanoides de alta dinámica y alto impacto. Al combinar ingeniería de fiabilidad de grado aeroespacial, estructuras de engranajes resistentes a los impactos y tecnología de refrigeración de vanguardia desarrollada conjuntamente con Honor, KOFON ha demostrado que, en el camino hacia los robots humanoides de uso general, un cuerpo físico robusto, fiable y duradero es tan importante como un «cerebro» inteligente. A medida que «Flash» cruzaba la línea de meta, cada paso que daba resonaba con la respuesta inquebrantable de la tecnología de transmisión mecánica de precisión a las leyes de la física.