Ver traducción automática
Esta es una traducción automática. Para ver el texto original en inglés haga clic aquí
#Novedades de la industria
{{{sourceTextContent.title}}}
Cómo reducir los costes logísticos de la cadena de frío sin comprometer el cumplimiento: 6 palancas accionables
{{{sourceTextContent.subTitle}}}
La presión de los costes en la distribución alimentaria es implacable. Los precios de la energía, los problemas de personal y los márgenes cada vez más ajustados obligan a los responsables de transporte y a los equipos de compras a reducir costes sin dejar de cumplir la normativa. He aquí seis palancas concretas para conseguirlo
{{{sourceTextContent.description}}}
1. Piense en el coste total de propiedad, no en el precio de compra
Un contenedor aislado de bajo coste puede ser un 30% más barato de entrada, pero si su vida útil es la mitad que la de una unidad de calidad, su coste total de propiedad a 10 años será probablemente más elevado. Antes de comparar soluciones, tenga en cuenta los costes de adquisición, energía, mantenimiento, renovación de la certificación ATP y final de la vida útil.
2. Audite y dimensione correctamente su flota de equipos
Muchos operadores gestionan flotas construidas de forma incremental, sin una visión global de los índices de utilización o del estado de cumplimiento. Una auditoría estructurada de la flota suele revelar el exceso y la falta de equipos por intervalo de temperatura, lo que permite reducir la flota y mejorar los niveles de servicio. La puesta en común de equipos entre circuitos es una palanca infrautilizada que puede generar ahorros significativos.
3. Priorizar las soluciones isotérmicas pasivas para rutas cortas y medias
Para las rutas de entrega de menos de 8-10 horas, los contenedores isotérmicos pasivos cargados con placas eutécticas y cargados en vehículos estándar (no refrigerados) pueden sustituir a los camiones refrigerados. El ahorro es considerable: menor coste de adquisición del vehículo, ausencia de mantenimiento de la unidad de refrigeración y reducción del consumo de combustible entre un 10 y un 20%.
4. Optimizar la gestión de las placas eutécticas
Los costes de recarga pueden reducirse programando las horas de menor consumo eléctrico, optimizando la densidad de carga de las cámaras frigoríficas y calibrando el número exacto de placas por contenedor y ruta. Seleccionar la especificación de placa adecuada para cada circuito -ni sobredimensionada ni subdimensionada- es una decisión de ingeniería que repercute directamente tanto en el coste como en el rendimiento.
5. Invertir en prevención para evitar costes de incumplimiento
Una sola desviación de temperatura documentada en una entrega de alimentos frescos puede provocar la denegación de la entrega, sanciones contractuales y advertencias formales, y la repetición de incidentes puede llevar a la retirada del producto de la lista. Los sistemas de control continuo de la temperatura reducen las pérdidas de producto, automatizan los informes APPCC e identifican los equipos de bajo rendimiento antes de que se produzcan incidentes. El retorno de la inversión es mensurable.
6. Construir una asociación, no sólo una relación con el proveedor
Los operadores con mejores resultados trabajan con los proveedores de equipos como socios a largo plazo: contratos de mantenimiento preventivo planificado, asistencia para la renovación de certificaciones, supervisión reglamentaria y opciones de alquiler flexibles para los picos estacionales. Los modelos híbridos, en los que se posee una flota básica y se alquila para los picos de demanda, ofrecen lo mejor de ambos enfoques.
Reducir los costes logísticos de la cadena de frío y reforzar el cumplimiento de la normativa no son objetivos contradictorios, sino complementarios cuando se abordan de forma sistemática.