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#Novedades de la industria
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Por qué la formación en ultrasonidos es esencial para la industria naval
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Un "barco de calidad", ese es el sueño de todo propietario, gestor y navegante.
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Es un buque que no sólo navega con seguridad, sino que entrega su preciada carga a tiempo y en perfectas condiciones. Sin embargo, la realidad suele contar una historia diferente: miles de millones de dólares perdidos anualmente por siniestros, a menudo debidos a fallos aparentemente pequeños en equipos secundarios, como fugas en las tapas de las escotillas o una bomba defectuosa.
¿Cuál es el problema? La mayor parte de los esfuerzos de mantenimiento crítico se centran en los motores principales y la maquinaria rotativa de gran tamaño, dejando un punto ciego crítico para los sistemas más pequeños esenciales para la integridad de la carga y la eficiencia del buque. Esto hace que muchos buques naveguen sin saberlo hacia un accidente mecánico o una reclamación por daños a la carga.
El curso de formación de SDT-IMCS Ultrasound Marine Power User Training presenta a los profesionales marítimos un poderoso aliado: los ultrasonidos.
Oír lo que no se ve
Imagínese una época anterior en la que las pruebas con agua eran la norma para comprobar las bodegas de carga. Walter Vervloesem, perito naval y antiguo oficial de la marina mercante, fue pionero en el uso de ultrasonidos para las pruebas de estanqueidad en la década de 1990. Este cambio provocó un drástico descenso de las reclamaciones de carga en uno de los principales usuarios, del 75% a sólo el 0,6%. Más que una forma innovadora de hacer las cosas, ese cambio consistió en poder oír por fin la fuga que el agua no podía localizar fácilmente.
Los ultrasonidos son especialmente sensibles a los fallos ocultos en el interior de la maquinaria, los signos de fricción, impactos y turbulencias (FIT).
Puede detectar un defecto en los rodamientos en su fase más temprana, mucho antes de que el análisis de vibraciones haga sonar la alarma, evitando fallos catastróficos.
Puede escuchar a través de una válvula cerrada e indicarle si está "pasando" líquido o gas, ahorrando energía y protegiendo su sistema.
Puede pilotar el proceso de lubricación, asegurándose de que el rodamiento recibe exactamente "la cantidad" de grasa que necesita, evitando el resultado "mortal" de una lubricación excesiva o insuficiente.
Una estrategia para cada activo
La formación SDT-IMCS, dirigida por Walter Vervloesem (IMCS) y el experto en fiabilidad Haris Trobradovic (SDT), le enseña a aplicar una nueva estrategia cohesionada.
Los asistentes aprenderán a tomar esa pequeña herramienta negra y azul (el SDT340) y a construir un programa de Condition Monitoring que cubra:
Detección de fugas: Detección de fugas presurizadas o de vacío en la sala de máquinas y las bodegas de carga.
Lubricación basada en el estado: Transformar la tarea de alto riesgo del engrase en un proceso preciso y medido.
Seguridad eléctrica: Inspección detrás de las puertas cerradas de los armarios eléctricos para detectar defectos peligrosos "en frío", como descargas parciales, que las cámaras de infrarrojos suelen pasar por alto.
Maquinaria rotativa: Supervisión satisfactoria de activos tradicionalmente difíciles, como cojinetes y cajas de engranajes de baja velocidad.
Así es como un buque pasa de ser gestionado por un "mantenimiento planificado" a funcionar con un "mantenimiento basado en el estado". El objetivo es ir más allá del mero cumplimiento y pasar a una auténtica Fiabilidad, Disponibilidad y Diligencia Debida.
Si está preparado para dejar de adivinar y empezar a saber, para cambiar la historia de su buque del riesgo a la fiabilidad, ésta es la formación que le proporciona las herramientas adecuadas.