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Cuando la lubricación marca la diferencia
Donde el acero, la sal y la gravedad se encuentran, la lubricación determina el rendimiento, la seguridad y la vida útil.
En puertos, muelles y plataformas offshore, las grúas operan en condiciones que ningún otro sistema toleraría. La sal, la humedad, la suciedad, las vibraciones y los cambios extremos de carga atacan cada centímetro de acero, especialmente donde hay movimiento: en los rieles, pestañas de rueda, coronas giratorias y cables de acero. Aquí es exactamente donde la lubricación determina la eficiencia, la seguridad y la vida útil.
El lubricador de rieles CRL‑101 garantiza que incluso las grúas pórtico de movimiento lento funcionen de manera silenciosa, limpia y con un desgaste mínimo. Dos rodillos de lubricación guiados con precisión aplican el lubricante uniformemente en ambos flancos del riel, sin desgaste de cepillos, sin consumo innecesario y sin impacto ambiental. Una bomba multilínea P205 y un dosificador progresivo SSV6 suministran exactamente la cantidad requerida. Ni más. Ni menos.
Mientras la grúa sigue operando, el sistema protege rieles y ruedas, reduce el ruido en zonas portuarias pobladas y disminuye notablemente los costos operativos. Diseñado de forma robusta y compatible con todas las grasas comunes, incluidas las biodegradables.
Pero el riel es solo el comienzo.
Los cables de acero que levantan toneladas merecen la misma protección. El Lincoln Wire Rope Lubricator impulsa el lubricante profundamente en el núcleo de cada hebra, hasta un 90 % más rápido que los métodos manuales. El resultado: los cables duran entre seis y ocho veces más, la corrosión se detiene y la seguridad aumenta significativamente. El Groove Cleaner correspondiente elimina previamente suciedad y grasa vieja para permitir una penetración óptima del nuevo lubricante.
Para la alimentación desde tambor, la Lubrigun está lista: una potente bomba neumática que funciona de manera fiable incluso en las condiciones más exigentes.
Juntos, estos sistemas forman una capa protectora invisible para cada movimiento de la grúa, desde la pestaña de la rueda hasta la última hebra del cable. Menos desgaste, menos tiempo de inactividad, menos riesgo. Más eficiencia, más seguridad, más vida útil.