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Lubricación automática para grúas y equipos de elevación

¿Su grúa o sistema de elevación sigue lubricándose manualmente? Descubra cómo la lubricación automática reduce el desgaste, evita paradas imprevistas y simplifica el mantenimiento.

Por qué la lubricación automática es esencial en las aplicaciones de grúas y elevación
Las grúas y los sistemas de elevación trabajan en condiciones que someten sus componentes a un esfuerzo extremo cada día: cargas elevadas, vibraciones constantes, condiciones climáticas adversas y un funcionamiento continuo con muy pocas pausas. Aun así, en muchas empresas la lubricación sigue realizándose de forma manual, a menudo bajo presión de tiempo, a gran altura o en puntos de difícil acceso. El resultado es previsible: los intervalos de lubricación se prolongan demasiado, la cantidad de lubricante aplicada no es la adecuada y los daños suelen detectarse únicamente cuando la grúa deja de funcionar. Precisamente aquí es donde la lubricación automática marca la diferencia.

Por qué la lubricación es un factor crítico para la seguridad en las grúas y los equipos de elevación
Los fallos de lubricación se encuentran entre las principales causas de averías en rodamientos y componentes de grúas y equipos de elevación. No porque el personal de mantenimiento actúe con negligencia, sino porque lograr una lubricación manual fiable en este tipo de entorno resulta extremadamente complicado.

Los rodamientos de giro trabajan a bajas velocidades de rotación mientras soportan al mismo tiempo cargas y momentos muy elevados. En estas condiciones, la película lubricante puede romperse rápidamente, favoreciendo la aparición de picaduras por fatiga (pitting) y un desgaste prematuro. Los cables de acero pueden parecer en buen estado desde el exterior, aunque ya presenten corrosión interna. Una simple inspección visual no siempre permite conocer su estado real. Los mecanismos de elevación, los sistemas de traslación y los carros están sometidos continuamente a cargas cíclicas, calor generado por el frenado y vibraciones. Un engrase manual realizado de forma puntual no puede garantizar una lubricación uniforme y constante.

Las consecuencias de una lubricación insuficiente son siempre las mismas: aumenta la fricción, los rodamientos se sobrecalientan, el desgaste se acelera y, finalmente, el equipo termina sufriendo una parada inesperada.

Dónde la lubricación automática aporta ventajas reales
Los mecanismos de giro y los rodamientos de giro se encuentran entre los componentes más costosos de una grúa y, al mismo tiempo, entre los más difíciles de lubricar manualmente, especialmente cuando están instalados a 20 o 30 metros de altura. Los lubricadores automáticos suministran de forma continua pequeñas cantidades de grasa dosificadas con precisión, incluso durante movimientos lentos de giro, donde mantener una película lubricante estable resulta especialmente complicado. El resultado es una reducción significativa del pitting, una vida útil considerablemente mayor de los rodamientos y la eliminación de las tareas rutinarias de engrase en altura para el personal de mantenimiento.

Los mecanismos de elevación, los sistemas de traslación y los carros son especialmente vulnerables debido a la elevada frecuencia de trabajo y a los constantes cambios de carga. Los intervalos fijos de lubricación manual no se adaptan a las condiciones reales de operación. Los lubricadores automáticos funcionan de manera independiente de los turnos de trabajo y suministran lubricante de forma continua y uniforme, incluso mientras el equipo está en funcionamiento. Los tambores de elevación, los conjuntos de ruedas y las articulaciones reciben una lubricación fiable sin necesidad de interrumpir la producción. Los beneficios son claramente perceptibles: menos vibraciones, un funcionamiento más suave, menor nivel de ruido y una vida útil significativamente mayor de los componentes.

Información

  • Scheerbünd 6, 77654 Offenburg-Rammersweier, Germany
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