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#Novedades de la industria
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El sector de la defensa necesita una base industrial sólida
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SECO/WARWICK ofrece tecnologías para la producción crítica
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El aumento del gasto militar está transformando no solo el mercado de las armas, sino toda la cadena de suministro industrial. En esta nueva realidad, lo que importa no son solo los sistemas de defensa terminados, sino también las tecnologías que permiten fabricar componentes críticos de forma más rápida, más uniforme y más cerca del usuario final. Es precisamente aquí donde crece la importancia de las soluciones del Grupo SECO/WARWICK: tratamiento térmico de metales, tecnologías de vacío, soldadura fuerte de aluminio y metalurgia del vacío.
El sector de la defensa a nivel mundial ha entrado en una fase de crecimiento a largo plazo. Según el SIPRI, el gasto militar mundial alcanzó los 2.718 mil millones de dólares en 2024, lo que supone un aumento real del 9,4 % con respecto al año anterior. Se trata del mayor incremento anual desde 1988. En Europa, el cambio es igualmente evidente. La Agencia Europea de Defensa informa de que el gasto en defensa de los 27 Estados miembros de la UE alcanzó los 343 000 millones de euros en 2024, lo que supone un aumento del 19 % con respecto a 2023.
Estos fondos no se destinan únicamente a la adquisición de equipo militar final. Las inversiones en capacidades de producción están cobrando cada vez más importancia: modernización de plantas, ampliación de líneas tecnológicas, procesos de materiales, certificación, control de calidad e I+D. En otras palabras, el papel de la industria —que no siempre es visible en el producto acabado— está creciendo, aunque es determinante para que dicho producto pueda fabricarse en serie, de forma repetida y de acuerdo con los requisitos del sector de la defensa. En este contexto, el tratamiento térmico de los metales y la metalurgia al vacío se están convirtiendo en parte de la columna vertebral industrial estratégica de la seguridad. La calidad de estos procesos influye en la dureza, la resistencia al desgaste, la estabilidad dimensional, la microestructura, la resistencia a la fatiga y la durabilidad de los componentes que funcionan en condiciones extremas.
«Hoy en día, cada vez está más claro que la seguridad nacional no solo comienza en el campo de entrenamiento, sino también en la planta de producción. Incluso el sistema de defensa más avanzado se compone de miles de elementos que deben fabricarse con la máxima repetibilidad y control de procesos. «El Grupo SECO/WARWICK no fabrica armas; ofrece tecnologías que permiten a la industria producir componentes con la calidad, durabilidad y fiabilidad requeridas», afirma Sławomir Woźniak, director ejecutivo del Grupo SECO/WARWICK.
Tecnologías que no son visibles en el producto final
Las soluciones de SECO/WARWICK respaldan la producción de componentes utilizados en el sector aeroespacial, vehículos para fines especiales, sistemas de propulsión, sistemas de refrigeración, turbinas, sistemas de engranajes, componentes de munición, piezas de misiles y tecnologías espaciales. Su denominador común es la necesidad de un proceso estable y un control total de los parámetros.
En la práctica, esto se traduce en implementaciones específicas para retos industriales concretos. Para TATA Advanced Systems, SECO/WARWICK suministró una línea VertiQuench para el tratamiento térmico en baño de solución de grandes chapas de aluminio utilizadas en la producción de revestimientos de aeronaves y componentes estructurales.
Para un proveedor europeo de la OTAN, se desarrolló un horno Vector a medida para la sinterización de núcleos de munición, lo que eliminó un cuello de botella en una de las etapas clave de la producción. Un astillero naval utiliza la tecnología Vector para recocer piezas impresas en 3D fabricadas a partir de polvos metálicos, lo que aumenta su independencia en la producción de piezas de recambio críticas.
Rafael Advanced Defense Systems, por su parte, ha implantado un horno de vacío para la fundición de titanio y superaleaciones a base de níquel, mientras que EcoTitanium, parte de Aubert & Duval, ha ampliado sus capacidades en el reciclaje y refinado de aleaciones de titanio utilizando las tecnologías PAM y VAR.
Estos ejemplos demuestran que las tecnologías de SECO/WARWICK dan soporte a diferentes niveles de la cadena de valor: desde el tratamiento térmico de componentes, pasando por la producción de piezas aeroespaciales y de munición, hasta la metalurgia de materiales críticos.
«La industria de la defensa es un sector en el que la tecnología por sí sola no basta. Los socios esperan discreción, seguridad de la información, estabilidad en el suministro, asistencia local, servicio y la capacidad de operar en un entorno regulado. En muchos proyectos, los requisitos de contenido local —es decir, la participación de la producción o las competencias locales en la cadena de suministro— también son importantes. En los próximos años, la competitividad de los proveedores del sector de la defensa dependerá cada vez más de la capacidad de combinar tecnología, servicio, presencia local, documentación y rapidez de implementación. En este contexto, el tratamiento térmico de metales y la metalurgia al vacío se situarán entre los pilares de la capacidad industrial», añade S. Woźniak.
A medida que crecen los gastos en defensa, también lo hace la importancia de las tecnologías de doble uso, soluciones que se emplean tanto en la industria civil como en sectores relacionados con la seguridad. Los hornos de vacío, las líneas CAB y los equipos de metalurgia al vacío no son tecnologías militares en sí mismas, pero proporcionan la base industrial para la producción de componentes sin los cuales no se podrían construir los sistemas de defensa modernos.
Para SECO/WARWICK, se trata de un ámbito en el que lo que cuenta no son los eslóganes, sino la práctica industrial: la tecnología, los procesos, el servicio y la capacidad de ayudar a los clientes a aumentar sus capacidades reales de producción.